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Entradas

El dibujo de mamá.

     Sucedió en un orfanato, en Siria.      Le pidieron a una niña dibujar a su madre. Cojió una tiza y la dibujó en el suelo, se quitó las sandalias, se acurrucó en el lugar que sería el corazón de su madre y se quedó dormida.

Formas.

Ahora que todo me lleva al recuerdo, que la agonía de lo inminente me obliga a dar la cara al presente, debo confesar que al inicio no sentía nada por ti, eras solo el capricho de un niño deslumbrado por una belleza ajena, distinta.     Indiferente como eras, casi sin tu saberlo, te fuiste acercando a mí por el lado del cuerpo, que es otra forma de llegar al corazón de un hombre. Un camino corto y sin muchas tribulaciones, pero un camino al fin. Tú seguramente lo supiste desde el principio, eras para mí una especie de aventura irracional, desaforada.     Fuimos como un disparo al aire que el destino lanzó una noche loca. Me sentía atraído por ti, alucinado. Una mujer sabe esas cosas por instinto o por una sabiduría adquirida o heredada de su género. Quizá las mujeres, como un don de los dioses, tienen un radar especial para detectar un corazón necesitado de cariño, y sin que puedan evitarlo se sienten atraídas hacia el desvalido para prodigarle un poco ...

¿Tiene la política como la medicina, sus propios placebos?

Esta mañana leí una columna muy interesante en un blog de opinión del New York Times, escrita por Gary Greenberg, titulada: “El poder curativo de no tomar nada”, en la que habla acerca de los llamados placebos y sus particulares efectos en el ser humano. En uno de sus párrafos describía el efecto placebo como el fenómeno en el que la gente afligida se siente mejor con tratamientos que funcionan por una razón aún no discernible, algo así como una “medicina falsa”  con el fin de recalcar de que seguramente funciona porque “a la gente le gusta que la engañen”. Afirma que luego de un cuarto de siglo de trabajo, ya tienen suficiente evidencia para comprobar que es así, ¡y que realmente funciona! Los estudios muestran que, si le das a alguien una píldora compuesta de azúcar, ese paciente —sobre todo si tiene alguna condición crónica agravada por el estrés y si el tratamiento le es dado por alguien en quien confían— mejorará. “Dile a alguien que su malteada normal es una ...

La horrible noche.

  Con mi señora y mi hijo estamos en casa de mis suegros. Mi hija se había quedado en el apartamento adelantando las tareas del colegio. De repente la luz se va y una fuerte explosión se siente en el vacío de la noche; al instante y como en los peores tiempos de violencia de mi pueblo, una serie de ráfagas de fusil comienzan a estremecer la noche. Cojo el celular para llamar a mi hija y preguntar como está, ya que el apartamento queda cerca a la estación de policía, ella me contesta angustiada que está sola y siente mucho miedo. Con la linterna del celular en mano, bajo por la calle del parque los fundadores. El ruido de las motos que pasan furibundas me altera un poco más. Avanzo dos o tres pasos y empiezan a salir desde el sector del estadio, proyectiles de fusil que ascienden furiosos, incandescentes por las montañas del pueblo, rojos como el demonio enfurecido de la guerra que nuevamente llega. Soy la única persona que baja en ese escenario infernal hacia la estación. Nad...

Bitácora de trabajo proyecto de café Borderlands.

La escuela de Cimarrones se pierde al este, entre las inmensas montañas que cubren el municipio de Samaniego, un territorio marcado por la violencia, al sur de Colombia. Allí, entre cultivos ilícitos y plantaciones de café, un grupo de ahorro de quince niños que se hacen llamar “Los conquistadores de sueños”, han decidido ser emprendedores; tarea nada fácil cuando se cuenta con poco o nada en el bolsillo. Son hijos de campesinos cafeteros, no pasan de los doce años y ahorran $500 semanales. Con sus primeros ahorros decidieron que querían tener su propio cultivo de café, para ayudar con los ingresos de la casa. La profesora María es su promotora y cómplice. Dedica la última hora de cada viernes a la sesión de ahorro. La escuela tiene un pequeño lote que no es utilizado. Los niños decidieron sembrar café allí, comprar semillas con los recursos ahorrados y crear su propio vivero, con el fin de volverse cafeteros como sus padres. Esta idea nos pareció magnifica y decidimos apoyarlo...

Política y pueblo.

  Debo decir para comenzar mi reflexión, que siempre me he considerado un “sin partido”, un demócrata independiente. Distante pero nunca ajeno a las situaciones políticas locales de mi pueblo. He participado eligiendo alcaldes y concejales hace tres administraciones y debo decir, siendo honesto, que he sentido a la luz de los hechos, que más de una vez he errado en mis decisiones. Como mi manera de participar en política es muy distinta a las costumbres de mi pueblo, casi nunca visito las sedes de los candidatos que apoyo. Ese ambiente resulta para mi indescifrable, la expresión “como mosca en leche” se ajusta perfectamente a mi sentir. Pero si visito las sedes en la Internet, allí me siento más en confianza, conozco a los candidatos y a sus seguidores, fisgoneo sus comentarios, escudriño en sus razones o en sus vísceras, todo depende de la nota y comprendo, un poco con horror, lo que significa para algunos tomar partido, hacerse notar, que se vea que defienden o atacan a sus candi...

Diario de campo Borderlands.

     Hace poco leí un artículo con mucho contenido social,  publicado por Michael Sheridam, Gerente binacional del proyecto Borderlands.  En el blog “CRS coffeelands Blog”, con un título muy sugestivo y donde se trataba una realidad cruda y desconcertante.  “¿Es el mercado estúpido?” se preguntaba Michael, una frase muy utilizada en la política Estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992. Y entre otras, hacía las siguientes reflexiones. Claro está con referencia a la situación de nuestros caficultores:  1.       Los agricultores se comportan en su origen, según las señales que reciben del mercado. 2.       ¿Cuál es el panorama de los caficultores, si algunos  gurús del mercado manifiestan, que los pequeños agricultores que no están produciendo cafés de 85 puntos deben considerar otro tipo de trabajo? 3.       ¿Por qué aunque el mercad...