Debo decir para comenzar mi reflexión, que siempre me he considerado un “sin partido”, un demócrata independiente. Distante pero nunca ajeno a las situaciones políticas locales de mi pueblo. He participado eligiendo alcaldes y concejales hace tres administraciones y debo decir, siendo honesto, que he sentido a la luz de los hechos, que más de una vez he errado en mis decisiones. Como mi manera de participar en política es muy distinta a las costumbres de mi pueblo, casi nunca visito las sedes de los candidatos que apoyo. Ese ambiente resulta para mi indescifrable, la expresión “como mosca en leche” se ajusta perfectamente a mi sentir. Pero si visito las sedes en la Internet, allí me siento más en confianza, conozco a los candidatos y a sus seguidores, fisgoneo sus comentarios, escudriño en sus razones o en sus vísceras, todo depende de la nota y comprendo, un poco con horror, lo que significa para algunos tomar partido, hacerse notar, que se vea que defienden o atacan a sus candi...