Ir al contenido principal

Entradas

Guerrero absurdo.

     Odiarás la poesía una tarde desolada de domingo, fijarás tu mirada perdida en el horizonte  oscuro. Caminarás con el peso del mundo sobre tus hombros, sentirás en las entrañas la tragedia de la parvedad, la miseria, el polvo, el silencio. Lánguido, tardo y resignado, deambularás por tu fuente árida que alguna vez fue insondable. Fantasmas del pasado y del futuro llegarán como heraldos sombríos para hostigarte, y un velo opaco cubrirá tu alma. Será la muerte de la utopía le dirás adiós, no volverás a verla, el ideal es una presa que en sus fauces lleva la bestia. Y aprenderás con dolor  el pragmatismo del mundo. El tiempo comprimirá tu estrella el fulgor primigenio desaparecerá, navegará tu sangre el profundo universo y la noche arderá en un incendio frio Tu no habrás de rendirte,  porfiarás guerrero absurdo, obstinado. Del vientre iracundo del infortunio surgirás más cauto, más sabio, con la lección aprendida.

El desafío del silencio en Samaniego

                       En Samaniego, como en cualquier ciudad de Colombia existe una “cultura del ruido” que habría que cambiar por la salud mental y física de todos, incluidos los animales.      Hago esta reflexión a las 3:20 de la mañana, luego de que la discoteca de enfrente cerrara sus puertas y el estruendo de  motos y carros que parquean a la salida me ha levantado y seguramente a la mitad de la cuadra.      Aquí es natural que a esta hora comience el desfile típico de los fiesteros de sábado y domingo que salen a compartir su ebriedad. Una camioneta se ha parqueado en la esquina del barrio y su dueño a decidido exhibir toda la potencia de sus parlantes. Un corrido de moda retumba en las paredes del vecindario.        Puede ser "cultural" escuchar el llamado a las novenas desde las 4 a.m. en navidad, los perifoneos de los locales comerciales de fin de...

Conquistando España con 30 Euros

                         Es inevitable cuando viajamos, que algunas cosas no salgan según lo planeado: una inesperada caída del bote en un río donde el agua muerde de frío, no salir a tiempo del vagón del metro, quedarte dormida a la hora de salida del hotel o una selfie desenfocada en el lugar más hermoso que hayas visto. Pero en lugar de crear un trauma, cuando viajas con el grupo perfecto, todo hace parte de la experiencia viajera. Debo admitir que en España, como lo dijo Aleja, “éramos la más disfuncional de las familias disfuncionales, pero de alguna manera, éramos perfectos juntos”.      Luego de conocer el palacio de San Carlos en Bogotá, reunirnos con el embajador de España y un largo abordaje en el aeropuerto el Dorado, las viajeras y yo habíamos llegado cerca de la media noche a España. Nueve chicas con edades entre los 13 y 17 años con ganas de comerse el mundo; yo —su profesor de escr...

Sevilla, entre calles de sueños y esperanzas

         ¡Sevilla, hermosa joya del sur de España! Conocerte fue más que un viaje, un regalo de la vida. Caminar maravillado tus encantadoras calles empedradas, laberínticas,   impregnadas de historia y misterio fue como un sueño hecho realidad. Recorrer tus callejones es adentrarse en el paraíso, cruzar un umbral mágico donde el tiempo parece haberse detenido para revelar los secretos que guardan celosamente tus adoquines. ¿Cuantas historias, romances e intrigas habrán florecido en tus hermosas calles? Noviembre será el recuerdo imborrable de un paseo en Sevilla y un callejón adoquinado del Barrio de Santa Cruz donde maduran los naranjos y los sueños.          Tu magia  no se limita a tus monumentos, plazuelas y veredas, sino a tu gente, hospitalaria y amable. Cada sonrisa, cada "Hola" pronunciado con ese acento encantador, me hizo sentir como si hubiese encontrado un hogar lejos de casa.       ...

Viajero entre generaciones que me habita

       Surgiste de manera imperceptible, un punto que al comienzo no decía nada, imperturbable en tu sitio  crecías  sereno, constante, altivo.      Nunca te presté importancia el reflejo del espejo siempre ha sido para mí un extraño, un ente que asoma a reiterar mi existencia material, espíritu y materia condenados a soportarse.      Ahora que tienes nombre y que cada día enrostras mi ocaso: te honro y te acojo como el amigo que no tengo, te hablo y te cuento historias insondables de mi vida: victorias solitarias, derrotas formidables. Te acepto y ojeo en tu surco el camino recorrido.        A solas converso contigo en mi insomnio riguroso lobo estepario que me enfrenta, naturaleza fiera que me afana y me quema, sangre de mi sangre que vienes a expiarme viajero entre generaciones que me habita.      Bienvenido seas... anida, descansa, duerme... muer...

Tu, como el Dios de todas las religiones.

Como los pájaros en la rama de Watanabe una vieja biblioteca se sostiene, sobre una rama larga y delgada tiempo y espacio contenidos en libros  que imperturbables  en su senectud ofrecen paz en su quietud.   Frágil, sabia y paciente, hogar eterno  de progenies resilientes que en su avidez intelectual, encontraron en su esencia: el fulgor del intelecto, la cordura en la razón   y consuelo en su existencia   En tus ramas y en tus hojas cientos de pájaros hacen nido. Tú, como el Dios de todas las religiones abrazas su vida con fe imperturbable, en tus raices de siglos encuentran  descanso, las alas novatas de nuestros infantes  Nada te doblega, tu voz no se apaga, pervive en ti la luz de tus creadores como estrella que navega impasible el devenir del pueblo  abandonado por los dioses que busca en su esencia  retomar el camino  que un día  fuera el faro de su existencia  

Vida imposible.

  Vida esta noche me urges como al poeta la luna, una voz pálida retumba de nuevo en mi oído no quiero escucharla, ni ser poseído solo quiero tu abrigo, la paz de tu cuna.   Vida como cansas cuando la fortuna se oculta traviesa con rostro invisible si ya pasó, si no la vi, si para mi es imposible te exijo vida, que la mía luchando, sea el aliento que otorgue a los míos,  el bien que resiento.